A partir de 2013 el uso del gas será grabado con el «céntimo verde». Y Antoni Peris, presidente de Sedigas, negocia con el Gobierno su reducción al mínimo exigido por la Comisión Europea.
El «céntimo verde», una de las tasas de la reforma energética, es un gravamen de 2,79 céntimos de euro por metro cúbico de gas. Con él se da cumplimiento al mandato de la Comisión Europea de gravar el uso de gas por cuestiones medioambientales, aunque por encima de los mínimos exigidos por Bruselas.
En la directiva europea se establece un gravamen mínimo de entre 1,05 y 1,08 céntimos por m3 para el uso doméstico de gas y de 0,65 céntimos para el uso industrial, con lo que la tasa «única» diseñada por el Gobierno la duplica y cuadruplica en el caso del uso industrial.
«Estamos actuando para que se aplique el mínimo dictado por Bruselas», añadió el presidente de Sedigas, quien ha confiado en que el texto presentado por el Gobierno sea modificado durante su tramitación parlamentaria.
Según datos de Sedigas, si se aplica la tasa en los términos actuales, el precio del gas subirá el 7 % tanto para la industria como para los usuarios domésticos.
