Según el último boletín de coyuntura eléctrica de Unesa, Asociación Española de la Industria Eléctrica, el consumo de electricidad entre enero y noviembre de este año ha registrado un descenso del 0,9% con respecto al mismo periodo del año anterior, y de no haber sido bisiesto el descenso habría sido de un 1,2%.
El régimen ordinario, que incluye energía de origen hidráulico, nuclear y centrales térmicas, produjo 148.719 millones de kWh hasta noviembre, un 4,3% menos. Esta energía representó el 64,4% de la demanda total en la Península, que ascendió a 230.864 millones de kWh. El 35,6% restante procedió del régimen especial, que incluye las renovables, y del saldo del intercambio internacional de electricidad.
En el mes de noviembre en España la energía eólica produjo 4.594 GWh, por delante de los 4.223 GWh de la nuclear y de los 4.191 GWh del carbón. Esta aportación de la eólica habría sido suficiente para cubrir todas las necesidades eléctricas de un país como Portugal.
La energía eólica se convirtió en noviembre en la primera fuente de electricidad, al aportar un 21,7% del total y superar a tecnologías como la nuclear. Según indica la AEE, Asociación Empresarial Eólica.
AEE señala que estos datos demuestran que la eólica es una «importante realidad en España» y que las primas que ha percibido han estado «sobradamente justificadas».
