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¿Cómo nos afecta la reforma?

15
JUNIO
2013
Editorial
Por Editorial

Finalmente la reforma, que tanto se ha hecho esperar, vio la luz el pasado viernes y quedó aprobada por el Consejo de Ministros. Esta reforma cuyo objetivo es acabar con el déficit de tarifa ha traído consigo medidas que afectan a los consumidores, a las cuentas de las eléctricas y de las empresas de renovables. Pero nos centraremos en la parte de la reforma que nos afecta a los consumidores.

Como resultado de estas medidas los consumidores soportaremos parte de la carga, con incrementos en el recibo de la luz que se llevaran a cabo presumiblemente a partir de agosto. La procedencia de este incremento es el aumento del 6,5% al que se procederá en los llamados peajes, y que hará que nuestro recibo de la luz suba un 3,2%, subida que hay que sumar a la que ya asumimos en el mes de julio que fue de un 1,2% como resultado de la subasta.

A pesar de las veces que el ministro ha indicado que durante este año no subiría los peajes estos subirán un 3,2% a partir de agosto, con lo que se pretende elevar los ingresos en 900 millones de euros.

A parte, se crea un nuevo sistema de tarifas que abre la puerta en el futuro a nuevas subidas en la factura de la luz.  Ya que si se detectan desajustes entre los ingresos y los costes del sistema habrá una revisión automática del recibo, en la que los aumentos de los costes conllevarán un incremento automático de los ingresos mediante subidas de los peajes de acceso.

La TUR también sufre cambios, y pasará a denominarse Precio Voluntario al Pequeño Consumidor en principio no se cambia el concepto y se seguirá aplicando a los consumidores con potencias contratadas inferiores a 10 Kw. Al parecer  con el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor los comercializadores podrán hacer ofertas o descuentos. Según el Ejecutivo permitirá la entrada de nuevas empresas comercializadoras. Pero estaremos atentos por si nos trae más variaciones.

El Bono Social también sufrirá cambios, solo tendrán derecho a este aquellos que no superen ciertos niveles de renta, que variará en función del número de miembros de la familia, dejando de estar ligado a situaciones personales.