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Más trucos para ahorrar en el recibo de la luz

11
JUNIO
2013
Editorial
Por Editorial

La semana pasada os dimos trucos para ahorrar en la factura de la luz a pesar de la ola de calor. Esta semana continuamos con algunos trucos más para que consigamos ahorrar en el recibo de la luz.

A la hora de pensar cómo ahorrar en la factura de la luz un concepto a tener en cuenta el consumo fantasma de los aparatos eléctricos.

Este consumo fantasma es el consumo que se produce cuando están aparentemente apagados pero conectados a la red eléctrica y  «roba» anualmente entre el 7 y el 11 por ciento de la electricidad de los hogares. 

Este porcentaje del gasto eléctrico que absorben los pequeños electrodomésticos cuando se quedan en posición de reposo o «standby» es por ejemplo superior al consumo de la refrigeración y equiparable al gasto energético de la lavadora. 

Hay que tener en cuenta que electrodomésticos como las televisiones, los equipos de música, los Dvd o los videojuegos, incluso algunos como lavadoras o lavavajillas también incorporan esos pequeños pilotos que permanecen encendidos aunque el aparato haya dejado de funcionar. 

Dejar cargando el móvil toda la noche también consume más energía de la necesaria ya que permanecen enchufados muchas más horas de las que necesitan para completar su carga.

Por lo tanto una solución sencilla para evitar este consumo fantasma es incorporar un enchufe adicional entre ese pequeño electrodoméstico y la conexión a la red desconectándolo cuando no se esté usando.

Así que si te vas de vacaciones no te olvides de desconectar de la red todos aquellos aparatos que no sean necesarios, recuerda que con este pequeño gesto conseguirás ahorrar en tu recibo de la luz.

Y no olvides:

– La importancia de un buen aislamiento.

– Evitar que entre más calor en casa cerrando ventanas,  persianas y utilizando toldos.

– Utilizar aparatos de clasificación energética de clase «A», ya que consumen casi un 50% menos de energía eléctrica.  

-La temperatura debe estar entre los 24ºC y los 26ºC, y que la diferencia térmica con el exterior no supere los 12ºC. Recordad que por cada grado de menos, el consumo puede variar entorno al 8%.

– Siempre que se pueda sustituir el aire acondicionado por el ventilador ya que este consume menos que el aire acondicionado y nos una sensación de descenso de la temperatura de 3 a 5ºC gracias al movimiento de aire.