Ayer la Agencia Internacional de la Energía (AIE), hizo público su informe “World Energy Outlokk 2014” en el que se hace un profundo análisis de la matriz energética mundial actual y su proyección a 2040.
Según el informe de la AIE, debido a «los precios y las políticas» energéticas aplicadas por los diferentes países y a «un cambio estructural de la economía global hacia los servicios y sectores industriales más ligeros», el crecimiento anual de la demanda energética pasará de más de un 2 % en las dos últimas décadas a un 1 % al año después de 2025.
Por ello según la AIE, «la demanda mundial de energía aumentará un 37% de aquí a 2040 según nuestro escenario central, aunque el crecimiento demográfico y económico consumirá menos energía que antes».
La AIEprevé que la oferta energética mundial se divida en partes prácticamente iguales entre las fuentes de bajas emisiones (nuclear y renovables), el petróleo, el gas natural y el carbón.
Consideran que las tecnologías de energías renovables ganarán terreno con rapidez, apoyadas por los descensos de los costes y los subsidios, mientras que la demanda de carbón y petróleo, se estancará en general en 2040.
Maria van der Hoeven, directora ejecutiva de la AIE indicó que «a medida que nuestro sistema energético global crece y se transforma, siguen emergiendo señales de estrés. Sin embargo, está previsto que las renovables vayan viento en popa y es increíble que ahora podamos prever un momento donde se convertirán en la primera fuente de generación de electricidad en el mundo».
