La Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) ya publicó un informe sobre la vigesimoquinta subasta CESUR, en el que confirmaba la decisión de invalidar de la subasta por considerar que concurrieron “circunstancias atípicas” que impidieron que la puja se desarrollara en un entorno de “suficiente presión competitiva”.
Aunque en el informaban que continuaba investigando las circunstancias en que se desarrolló la subasta y el comportamiento de los agentes que participaron y que habían requerido información a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Pues bien tras recibir y analizar los datos solicitados a la CNMV, la CNMC ha publicado el análisis de las transacciones en el mercado a plazo del contrato equivalente al subastado en la 25ª CESUR.
Según indica el regulador en su nota de prensa, tras haber estudiado detalladamente la información de las transacciones en los mercados a plazo en el periodo comprendido entre el 1 de noviembre y el 19 de diciembre de 2013, “dicho informe confirma y completa las razones que llevaron a proponer la no validación de la subasta”.
En concreto son cinco las nuevas circunstancias que ratifican las anomalías de la subasta y que en conjunto “ favoreció una reducida presión a la baja en los precios del contrato Q1-14 por el lado de la demanda en el mercado OTC y OMIP los días anteriores a la celebración de la 25ª CESUR, en un contexto de precios en el mercado mayorista spot con niveles que no se habían producido desde el año 2002”.
Y es que según consta en el informe de la CNMC los precios de la 25ª subasta CESUR, si se hubiese validado, “hubieran generado un sobrecoste de 392.575.287 € que se hubiera trasladado a los consumidores acogidos al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC).
