Según datos publicados por Eurostat, oficina comunitaria de estadística, el índice de dependencia energética en la Unión Europea aumento tres decimas en 2014 respecto al año anterior registrando en 2014 un índice de dependencia energética del 53,4%.
La dependencia de las importaciones energéticas fue en 2014 ligeramente inferiores a las de 2008, su momento más crítico, ya que ese año llegaron a un máximo del 54,5%.
La oficina comunitaria de estadística destaca a pesar que la evolución de la dependencia energética no ha sido constante entre 1990 y 2014, sí se ha mantenido por encima del 50 % desde 2004.
Entre los Estados miembros, el índice de dependencia energética varía mucho, dependiendo la mitad de ellos sobre todo de las importaciones energéticas para sostener su consumo, mientras que la otra mitad registró una dependencia por debajo del 50 %.
España fue, en 2014, el octavo país con mayor dependencia, con un índice de dependencia energética del 72,9%, lo que supone casi 3 decimas más que en 2013 cuando el índice fue de 70,4%, aunque no supera al índice alcanzado en 2005 cuando alcanzó el 81,4%.
Los países con mayor dependencia fueron Malta con un índice del 97,7%, Luxemburgo del 96,6% y Chipre del 93,4%. Mientras que los menos dependientes fueron Estonia con un índice del 8,9%, Dinamarca del 12,8% y Rumanía del 17%.
Entre los cinco países comunitarios que más energía consumen, los menos dependientes fueron el Reino Unido con un índice del 45,5% y Francia del 46,1%. Mientras Alemania obtuvo un índice del 61,4%, España del 72,9% e Italia del 75,9%.
